Normativa sobre la recogida de aguas pluviales

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En un país como España, donde las lluvias son cada vez más irregulares, la gestión del agua se ha vuelto una prioridad tanto para la administración como para los ciudadanos. La normativa sobre recogida de aguas pluviales no solo establece requisitos técnicos, sino que también busca fomentar el uso sostenible de los recursos hídricos.

¿Qué establece la normativa?

La normativa actual sobre recogida de aguas pluviales se recoge principalmente en el Código Técnico de la Edificación (CTE), concretamente en el Documento Básico HS 5. Este documento regula la evacuación y reutilización de aguas pluviales en edificaciones nuevas y reformas, obligando en algunos casos a disponer de sistemas de recogida y almacenamiento.

Además, algunas comunidades autónomas y ayuntamientos han desarrollado sus propias ordenanzas que amplían la normativa, incentivando la instalación de sistemas de captación y almacenamiento para riego, limpieza y otros usos no potables. Estas regulaciones locales pueden incluso ofrecer beneficios fiscales o ayudas económicas para quienes implementen soluciones sostenibles.

Uno de los requisitos más frecuentes es la instalación de depósitos para aguas pluviales, los cuales deben cumplir con características específicas de capacidad, materiales y ubicación según la normativa vigente. En zonas urbanas, también se exige que estos sistemas reduzcan el caudal de vertido a la red de saneamiento para evitar inundaciones.

sistemas de riego y drenaje: depósitos de compensación

Depósitos-de-compensación

En entornos agrícolas e industriales, la correcta gestión del agua es clave para el rendimiento y la sostenibilidad. Los depósitos de compensación son una herramienta esencial en los sistemas de riego y drenaje, ya que permiten regular caudales y volúmenes de agua de forma controlada. Entender cómo funcionan y por qué son necesarios te ayudará a prevenir problemas críticos como inundaciones, roturas de red o sobrecargas en los equipos de bombeo.

¿Qué son los depósitos de compensación?

Se trata de estructuras diseñadas para almacenar temporalmente el exceso de agua —ya sea de lluvia, riego o retorno— y liberarla de manera gradual. Estos depósitos se colocan estratégicamente en el sistema hidráulico para equilibrar los picos de caudal, mantener la presión estable y evitar daños en tuberías o emisarios.

En sistemas de riego, los depósitos actúan como reserva intermedia para prevenir interrupciones por falta de presión o caudal insuficiente. En el caso de drenaje, ayudan a prevenir la saturación del terreno y la erosión del suelo, absorbiendo el exceso de agua generado por tormentas o riegos intensivos.

Pueden ser superficiales o enterrados, y fabricarse en distintos materiales: hormigón, acero o PRFV (poliéster reforzado con fibra de vidrio), según las necesidades del proyecto. Algunos modelos incluyen sensores de nivel, válvulas automáticas y sistemas de bombeo para optimizar su rendimiento.

Descubre cómo los Depósitos de compensación pueden mejorar la eficiencia de tu sistema de riego o drenaje y garantizar una operación segura, eficiente y sostenible.

pretratamiento de aguas

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En cualquier sistema de tratamiento de agua, el pretratamiento juega un papel crucial. Es la primera barrera de defensa que protege el resto del sistema de posibles atascos, fallos mecánicos y desgaste prematuro. En este contexto, las rejas de desbaste se convierten en un elemento esencial.

¿Qué son las rejas de desbaste?

Las rejas de desbaste son estructuras metálicas formadas por una serie de barras paralelas que actúan como un filtro físico, permitiendo el paso del agua mientras retienen sólidos de gran tamaño. Estos residuos pueden incluir desde ramas, hojas y plásticos hasta objetos flotantes que llegan al sistema a través del alcantarillado o escorrentía superficial.

Existen diferentes tipos de rejas, desde las más gruesas (manuales o mecánicas) hasta las finas o tamices rotativos, que se adaptan según el caudal y la complejidad del sistema.

¿Por qué son tan importantes?

El objetivo principal de las rejas de desbaste es proteger las etapas posteriores del tratamiento del agua, como los sistemas de bombeo, los tanques de oxidación o los clarificadores. Al evitar que estos sólidos ingresen a partes delicadas del proceso, se minimiza el riesgo de obstrucciones y se mejora la eficiencia global de la planta.

Además, su mantenimiento periódico permite una operación más segura, prolonga la vida útil de los equipos y garantiza una mejor calidad del agua tratada desde el inicio del proceso.

Si estás planificando un sistema de tratamiento eficiente, es fundamental considerar la instalación de rejas de desbaste de calidad, adaptadas al tipo de instalación y caudal.

Instalación rápida de depósitos

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La escasez de recursos hídricos y la necesidad de soluciones prácticas han impulsado el uso de depósitos cilíndricos para el almacenamiento de agua en múltiples sectores: agrícola, industrial, doméstico y de emergencia. Pero, ¿sabías que hoy en día es posible instalar estos depósitos de forma rápida y sin necesidad de obras complejas?

Gracias a los avances en diseño y materiales, ahora puedes disponer de un sistema de almacenamiento eficiente sin recurrir a excavaciones, cimentaciones ni permisos costosos. Esta alternativa es ideal para proyectos que requieren inmediatez, movilidad o adaptación temporal.

¿Cómo se instalan estos depósitos sin obra?

Los depósitos cilíndricos autoportantes están fabricados en polietileno, acero o fibra de vidrio, y vienen listos para ser colocados directamente sobre una base firme y nivelada, como una solera de hormigón o una losa compactada. Una vez ubicado, solo es necesario conectar las tuberías de entrada y salida, y el sistema ya puede comenzar a almacenar agua.

Este tipo de instalación destaca por su rapidez: en cuestión de horas, el depósito está operativo. Además, es ideal para sistemas de recogida de agua de lluvia, abastecimiento auxiliar, riego o incluso como reserva contra incendios.

Los modelos varían en capacidad, desde unos cientos de litros hasta decenas de miles, y pueden incluir sistemas de filtrado, indicadores de nivel, válvulas automáticas y bombas integradas. Todo ello sin romper el terreno ni alterar estructuras existentes.

Si necesitas una solución inmediata y eficiente para almacenar agua, consulta estos depósitos cilíndricos de superficie de instalación rápida y sin obra.

ahorro de agua

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En un contexto donde el ahorro hídrico y la sostenibilidad son cada vez más urgentes, los clarificadores de aguas grises se presentan como una solución eficiente, económica y ecológica. Pero, ¿sabes exactamente qué son y cómo va esta tecnología?

Un clarificador de aguas grises es un sistema diseñado para tratar las aguas que provienen de duchas, lavabos y lavadoras, excluyendo las aguas negras. Su objetivo principal es eliminar.

Sólidos en suspensión, grasas y restos orgánicos para permitir su reutilización en usos no potables, como el riego, la limpieza o la descarga de inodoros.

¿Cómo funciona un clarificador de aguas grises?

El sistema se ejecuta por decantación y separación de fases. En primer lugar, el agua pasa por un filtro que retiene partículas gruesas. Luego, ingresa en una cámara de sedimentación donde las partículas más pesadas se depositan en el fondo. Algunos modelos incorporan sistemas de desinfección con cloro, ozono o luz ultravioleta, lo que permite un agua más limpia y segura.

Este proceso funciona de forma automática y puede integrarse fácilmente en viviendas, hoteles, campings, colegios y cualquier otra instalación que busque reducir el consumo de agua potable.

Además del impacto ambiental positivo, el ahorro económico es significativo. Se estima que la reutilización del 50% del agua doméstica puede reducir la factura hasta en un 30%.

Si estás buscando una opción sostenible para tu vivienda o proyecto, consulta este modelo de Clarificador de aguas grises que combina eficacia, bajo mantenimiento y adaptabilidad a distintas necesidades.

Cómo funciona una depuradora


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Las soluciones de depuración de aguas han evolucionado para ser más eficientes, sostenibles y compactas. Una de las tecnologías más utilizadas en viviendas unifamiliares, urbanizaciones y pequeñas industrias es la depuradora por oxidación total. ¿Sabes cómo funciona y por qué se ha convertido en una opción tan popular?

Este sistema de tratamiento de aguas residuales funciona mediante un proceso biológico aeróbico, que reproduce artificialmente lo que ocurre en la naturaleza, pero en menor espacio y tiempo. Es decir, funciona utilizando bacterias que, en presencia de oxígeno, degradan la materia orgánica contenida en el agua.

Etapas del funcionamiento de una depuradora por oxidación total

  1. Decantación primaria: El agua residual entra en una primera cámara donde los sólidos más pesados se depositan en el fondo.

  2. Cámara de aireación: Mediante la inyección de aire (normalmente a través de soplantes o difusores), se estimula la actividad bacteriana que digiere la carga contaminante.

  3. Decantador secundario: El agua ya depurada pasa a una tercera cámara donde los restos de biomasa se sedimentan antes de la salida final.

Este tipo de sistema ofrece ventajas claras: ocupa poco espacio, requiere poco mantenimiento, no genera malos olores y funciona de manera continua y automatizada. Es una solución ideal para zonas rurales o sin acceso a red de saneamiento, y su diseño compacto permite su instalación enterrada sin impacto visual.

Si estás considerando este tipo de sistema, puedes consultar más información sobre la tecnología de oxidación total y sus aplicaciones en proyectos de depuración eficientes.

instalación de un pozo de bombeo: guía

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La correcta evacuación del agua en instalaciones subterráneas o zonas con poca pendiente es un desafío habitual en muchos proyectos de saneamiento. Aquí es donde entra en juego el pozo de bombeo, un sistema imprescindible que permite elevar el agua residual o pluvial hasta una cota superior para su posterior conducción o tratamiento.

Instalar un pozo de bombeo no es simplemente cavar un hueco y colocar una bomba. Requiere planificación, conocimiento técnico y cumplimiento de normativas. En este artículo te explicamos paso a paso cómo se realiza una instalación profesional.

1. Estudio del terreno y caudales

Antes de iniciar la obra, se debe calcular el caudal de agua a bombear y la altura manométrica total. También se realiza un estudio del terreno para determinar el tipo de excavación, profundidad necesaria y nivel freático.

2. Excavación y colocación del depósito

Una vez determinado el punto exacto, se excava el terreno y se instala un depósito prefabricado (generalmente cilíndrico y enterrado) que servirá de cámara húmeda. Este debe ser resistente, estanco y adecuado al volumen de agua esperado.

3. Instalación de la bomba y sistema de control

Se instala una bomba sumergible o en seco, con guías para extracción y sensores de nivel (boyas o sondas). El cuadro de control eléctrico regula los ciclos de arranque y paro, y puede incluir alarmas de fallo o desbordamiento.

4. Conexión hidráulica y eléctrica

Se conectan las tuberías de entrada y salida, así como la acometida eléctrica. El sistema se prueba en vacío y con agua para verificar su funcionamiento.

Si estás valorando incorporar un sistema de evacuación confiable y duradero, consulta este modelo de pozo de bombeo diseñado para entornos exigentes.

cómo funciona y beneficios de un filtro biológico

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En el mundo del tratamiento de aguas residuales, el filtro biológico se ha consolidado como una solución eficiente, ecológica y rentable. Esta tecnología se basa en un proceso natural: utiliza microorganismos beneficiosos para degradar la materia orgánica presente en el agua, transformándola en compuestos menos nocivos antes de su vertido o reutilización.

¿Cómo funciona un filtro biológico?

El funcionamiento de un filtro biológico se apoya en un lecho filtrante compuesto por materiales como grava, arena o plásticos de alta superficie específica. Estos materiales sirven de soporte para colonias bacterianas que, al entrar en contacto con el agua residual, degradan los contaminantes orgánicos mediante procesos aeróbicos.

A medida que el agua fluye lentamente a través del filtro, los microorganismos absorben y digieren los residuos, purificando el líquido de forma continua. Este sistema requiere poco mantenimiento, no genera olores y es altamente adaptable a instalaciones domésticas, industriales o rurales.

Ventajas clave del filtro biológico

Una ventaja importante es su bajo consumo energético, lo que lo convierte en una alternativa ideal frente a sistemas más complejos o costosos. Otra ventaja es su capacidad de adaptación: puede instalarse en espacios reducidos, tanto sobre suelo como enterrado, y ser escalado según el caudal requerido.

Además, su diseño sencillo y robusto reduce significativamente los costes de operación y mantenimiento. Una tercera ventaja es el respeto medioambiental: al tratar el agua sin químicos agresivos, se evita la contaminación secundaria y se facilita la reutilización del agua en riego o procesos industriales.

Si estás considerando implementar un sistema de tratamiento ecológico y eficaz, el filtro biológico podría ser tu mejor aliado.

recomendaciones de mantenimiento: guía

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El correcto funcionamiento de los sistemas hidráulicos depende en gran parte del mantenimiento de sus componentes clave. Uno de ellos es el desarenador, un elemento esencial para la retención de partículas sólidas, que evita el colapso prematuro de instalaciones de tratamiento y canalización. Si formas parte de un equipo técnico, eres responsable de instalaciones hidráulicas o trabajas en el ámbito del saneamiento, deberías prestar especial atención a este componente.

Un desarenador bien mantenido no solo prolonga su propia vida útil, sino que también optimiza el rendimiento del sistema completo. Aquí te ofrecemos una guía rápida con recomendaciones clave que deberías seguir:

1. Limpieza periódica

Los sólidos acumulados reducen la eficiencia del desarenador. Deberías establecer un calendario de limpieza según la carga de trabajo y el tipo de agua tratada. En sistemas con alta carga de sedimentos, la limpieza semanal puede ser necesaria.

2. Inspección visual

Antes de cada jornada de trabajo, es importante verificar el estado de la estructura. Grietas, deformaciones o corrosión deben ser detectadas a tiempo para evitar fallos mayores.

3. Control de caudal

Un caudal excesivo puede arrastrar los sólidos fuera del desarenador. Ajustar válvulas o compuertas para mantener un flujo laminar es fundamental para su eficacia.

4. Registro de mantenimiento

Mantén un registro detallado de limpiezas, reparaciones e inspecciones. Esto facilitará la detección de patrones de desgaste y permitirá actuar con antelación.

5. Sustitución de piezas

En caso de erosión de canaletas, filtros o estructuras internas, sustituye inmediatamente los componentes dañados por repuestos originales.

El mantenimiento adecuado evita paradas costosas, minimiza riesgos ambientales y garantiza el cumplimiento de normativas. Si estás valorando la instalación de un nuevo desarenador, recuerda que su durabilidad dependerá en gran parte del cuidado que reciba.

cómo funciona un sistema de depuración


depuración

En un mundo donde la sostenibilidad es una prioridad, los sistemas de depuración ecológicos y autónomos se han posicionado como una solución clave para viviendas rurales, negocios fuera de red y proyectos de autoconsumo. Su objetivo principal es el reciclaje eficiente del agua, reduciendo la huella hídrica y minimizando el impacto ambiental.

Un sistema de depuración ecológico funciona sin necesidad de conexión a la red pública. Se basa en procesos biológicos naturales, como la oxidación, la decantación y la filtración, para transformar aguas residuales (principalmente aguas grises y fecales) en agua limpia, apta para usos secundarios como riego, limpieza o infiltración en el terreno.

El proceso comienza con la separación inicial de sólidos en una arqueta o desarenador. Luego, las aguas pasan por uno o varios compartimentos donde las bacterias aeróbicas se encargan del reciclaje de la materia orgánica. Finalmente, el agua puede ser almacenada o distribuida mediante bombeo o gravedad. Todo el sistema puede integrarse en depósitos enterrados, lo que permite una instalación discreta y segura.

Entre las principales ventajas destaca el reciclaje continuo del agua sin gasto energético excesivo, la ausencia de productos químicos agresivos y el bajo mantenimiento. Además, cumplen con normativas europeas de vertido y están especialmente indicados para zonas rurales, campings, viviendas aisladas y explotaciones agrícolas.

Si estás buscando una solución ecológica, eficiente y sin depender de la red, te recomendamos conocer más sobre los sistemas de depuración autónomos y cómo adaptarlos a tu terreno.